Buda azul cobalto

Buddha meditando… hoy le he mostrado estas dos imágenes a una persona en concreto. Hace muchos años que me compré esta estatua, en una tienda de esas de mercancías exóticas de carácter étnico, la mayoría de ellas asiáticas o africanas: máscaras, figuras, estatuas, telas y prendas, tapices, muebles, joyería, adornos, cuadros y un larguísimo etcétera. Seguir leyendo “Buda azul cobalto”

Fogonazo

Voy simplemente a dejar constancia de un sueño que tuve. Hace hoy dos noches. Simplemente lo explico, me sabe mal que “se pierda” o que quede en el terreno de lo ignoto, en el tintero. Hay que tomarlo con todas “las cautelas”, “la precaución”, “la perspectiva” o “la sangre fría” (o lógica, racionalidad) de que solamente fue un sueño. No perder este hecho de vista. A pesar de ello, no deja de ser curioso, interesante, significativo lo que soñé. Lo que apareció en esa “película” mental.

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La Mente y la mente

¡Acabo de entenderlo! ¡Hostia! La mente es siempre impersonal. SIEMPRE. Esto puede sonar extraño. No sola y exclusivamente La Mente Única (La Mente del Buda, la budeidad, la vacuidad, lo No Nacido, la inteligencia primigenia y no manifiesta, el Sí Mismo… ) es impersonal, sino también la mente —con minúsculas—, es decir, mi mente. La mente individual, “normal y corriente”, cotidiana, personal. Lo “personal” es solo un castillo de naipes que se derrumba con la observación, la atención y el silencio, con la autenticidad hacia uno mismo despojándose de toda máscara o “personaje”. Es un constructo a base de conceptos e imágenes. Seguir leyendo “La Mente y la mente”