Fogonazo

Voy simplemente a dejar constancia de un sueño que tuve. Hace hoy dos noches. Simplemente lo explico, me sabe mal que “se pierda” o que quede en el terreno de lo ignoto, en el tintero. Hay que tomarlo con todas “las cautelas”, “la precaución”, “la perspectiva” o “la sangre fría” (o lógica, racionalidad) de que solamente fue un sueño. No perder este hecho de vista. A pesar de ello, no deja de ser curioso, interesante, significativo lo que soñé. Lo que apareció en esa “película” mental.

No había un “argumento” o trama que yo recuerde. Lo único significativo, verdaderamente importante, y fuerte, es que, de repente, y aparentemente dentro de un sueño, se produjo un fogonazo potentísimo. Un fogonazo de “Conciencia”, de Sí Mismo. En clave, por supuesto, del Despertar, en clave espiritual, de entender o realizar de forma cabal qué o quién eres. Un fogonazo podemos decir que de luz. De luz interior, espiritual. No es la primera vez que me pasa algo así. En aquel largo post que escribí hace tiempo (“El OVNI que impactó contra mi entrecejo”) venía a ser lo mismo: en ese caso conciencias o seres de luz que se mostraban. Pero el resultado final fue el mismo: un fogonazo brutal de conciencia, que impactaba contra mi entrecejo, y me despertaba, sentándome de golpe en la cama.

Esta vez no hubo otras entidades o seres, por decirlo así. Ni me despertó el evento ni hubo la más mínima noción del entrecejo (dicen que el tercer ojo está ahí). Esta vez no me desperté, pero la potencia del fogonazo de luz fue tan fuerte que evidentemente traspasó el mero umbral de lo onírico, hasta llegar a la mente lúcida y provocar que se quedara grabado y que me acordara de ello. La noción de la experiencia dejó una huella evidente e hizo que dentro del propio sueño me diera cuenta de la potencia de lo experimentado.

Esta vez fue un fogonazo que era eso, pura Conciencia del Sí Mismo, del Ser. De una intensidad brutal, abrasadora. Me ha hecho pensar, estos días posteriores, en las reflexiones de cierto místico hindú que venían a decir que “si un ser humano de golpe lo experimentara, si esa Gracia, con toda su intensidad descendiera de golpe sobre él, lo mataría”. Sin duda. Pues algo así. No pretendo estar “tocado por la Gracia”. Es un paralelismo, y más en clave de lo espiritual. Es para dar una idea de lo tremendamente fuerte que fue. “Menos mal” que quedó constreñido al ámbito de un sueño.

Había algunas particularidades extrañas en ese sueño. Por ejemplo que esa potente luz parecía ser rectangular (como un foco de esos en un campo de fútbol, ja ja ja), y algún detalle que tenía un color gris. Pero poco importa. Importa el sentimiento, la cualidad, el significado de lo que experimenté.

Me ha hecho pensar y hacerme algunas preguntas. Si “algo” se mostró o sacó la cabeza. Se insinuó. Si existe algo, verdaderamente, de esa naturaleza; en la vida real, dejémonos de sueños. Si un ser que despierte totalmente, pongamos como ejemplo a el Buda, Siddharta Gautama, podría experimentar algo de tal magnitud, encontrarse con ello. Que esa Gracia se manifestara, o descendiera. Insisto, ni estoy tocado por la Gracia ni soy el Buda totalmente despierto. La cuestión está en que la potencia de esa luz, que vuelvo a decir era pura Conciencia, me dejó alucinando y aún lo estoy asimilando. Solo me hago la pregunta de si una “energía” o “poder” tan potente o intenso podría en efecto existir. Entramos en el terreno del misterio, por supuesto; de lo metafísico, de lo espiritual, de lo inefable.

Y la cuestión, esto también es significativo, es que ya he experimentado esto varias veces, siempre dentro de sueños. Es como si los sueños “me protegieran” o “resguardaran” de una realidad o de una energía tan potente, pero que quisiera mostrarse, aunque sea disimulada y parcialmente. Claro, la pregunta en cierto modo es lógica: ¿existe algo de tal naturaleza, algo real está queriendo expresarse?

Podría poner un paralelismo: en la novela y película El Señor de los Anillos se dice que el ojo de Saurón todo lo ve, que no tiene párpado y que su potencia o conciencia es omnisciente u omniabarcante. Pues lo mismo, pero quitando toda connotación maligna. Un fuego cegador, abrasador. Ya en el visionado de la propia película no pude evitar las reminiscencias personales de todo esto, esos ecos que resuenan en mi interior.

Así fue el sueño. Y la potencia de esa luz va más allá de las palabras. Simplemente es cegador, brutal, como un AVE que te pasa por encima. Me pregunto si es simplemente algo “fabricado” en un contexto puramente onírico e imaginario, o si una conciencia de tal potencia podría existir y “descender” sobre un humano normal y corriente. Bueno, se entiende que no sobre cualquier ser humano, sino sobre quien estuviera preparado y se dieran ciertas condiciones. Es una reflexión general, no hablo estrictamente por mí.

Si alguien me preguntara diría que sí, que tal nivel de Conciencia existe, o esa energía o luz cegadora, pero que un humano normal y corriente no lo soportaría, de buenas a primeras. En la línea de esas reflexiones de ese místico.

Bueno, son mis reflexiones. Mis preguntas. Fue un sueño, en definitiva. Un “sueño”. Pero es misterio también… y algo que me deja muy alerta. No me lo tomo a broma.

Añado, una vez ya publicado: claro, no se trata “meramente” de “una luz”. Su potencia abrasadora deriva directamente de que es tu propio ser, tu propia conciencia, tu propia naturaleza. No es algo externo, ajeno. Y por tanto implica un despertar radical, súbito, a lo bestia. Por utilizar un símil, como si a una habitación a oscuras de repente le subes todas las persianas en una mañana radiante.

 

 

3 comentarios en “Fogonazo

  1. No sé qué decirte, es extraño pero bueno. Así que me alegro de que hayas tenido esa especie de iluminación o de pista de ese algo más, pista onírica.
    También puede ser que como es un tema sobre el que reflexionas y lees mucho despierto, te vuelva aumentado en el sueño.
    Pero no lo sé, nunca me ha pasado nada así. Sea como sea es interesante.
    Besos

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    1. Sí, es extraño a la vez que interesante. Es como si se “adivinara” por un lado una fuerza extraordinariamente intensa, pero por otro lado puede ser consecuencia de ser de naturaleza onírica (en apariencia).
      Sin duda, tiene que influir que todo el día me coma el coco con el tema. Y como he dicho, este sueño o esta experiencia se ha dado varias veces ( otras, menos intensamente).
      Namastebesos.

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